Elecciones en tiempos de Cólera

El año 2016 es año electoral en Estados Unidos y desde hace varios meses los dos partidos principales están enfrascados en el proceso de seleccionar sus candidatos a contienda de Noviembre. Por el partido Republicano se presentaron 17 candidatos que competirán entre si por la nominación del Partido a partir de Marzo 23 del 2015 y desde ese momento ha sido todo un circo con payasos incluidos. Por el Partido Democrata solo se presentaron 2.

Para dejar clara mi posición desde el principio: declaro que estoy registrado para votar como Demócrata pero nunca he seguido líneas partidistas aunque con los candidatos republicanos que se han presentado y sus políticas eso es fácil de hacer.

Mi concepto de la vida y de lo que creo justo me lleva a ser un ente complejo que no se enmarca en patrones tradicionales. Creo en la responsabilidad fiscal del gobierno pero apoyó los planes sociales de ayuda a los más necesitados. Apoyo la existencia de un ejército fuerte y moderno pero estoy en contra de las intervenciones norteamericanas alrededor del mundo. Apoyo la libertad empresarial y los incentivos a la economía pero estoy en contra de dejar sin control a Wall Street ni a la Banca Internacional. Estoy a favor de aumentar los impuestos a los más ricos y de aliviar los gastos a la clase media. Estoy en contra de todo tipo de discriminación pero estoy en contra del Acta de Derechos Civiles porque creo que su utilidad ya caduco. Estoy en contra del aborto pero apoyo el derecho de las mujeres de hacer con su cuerpo lo que entiendan conveniente. En fin esto y mucho más me hacen ser una mezcla compleja de las tendencias políticas actuales y que creo que me ubica en la clasificación de “Independiente” o quizás de una tercera opción partidista que surja en un futuro cercano.

Y es esto precisamente lo que ha demostrado, de forma contundente, estas elecciones primarias: la necesidad de uno o dos partidos más como alternativa a los partidos tradicionales que ya no aportan nada nuevo en un mundo que cada día es más complejo.

El posible candidato ganador del Partido Republicano es Donald Trump, un individuo con una ideología típica de un Bully o abusador de barrio en español, que no piensa antes de hablar y que ha ofendido a casi todo los espectros de la sociedad norteamericana.

Ha ofendido a los musulmanes, a los hispanos, a las mujeres, a los politicos de su propio partido, al papa y hasta los grupos religiosos tradicionalmente conservadores y a pesar de eso ha logrado el apoyo de casi 11 millones de votantes republicanos, algo increíble.

¿Qué demuestra eso? Que existe un sector del pueblo norteamericano que se siente amenazado y desprotegido y están aprovechando estas primarias para expresar su frustración. Un sector de la población compuesto, como han señalo las encuestas, de hombres blancos de edad madura o viejos, de bajo nivel educacional, trabajadores (los llamados Blue Collars), conservadores y cristianos evangélicos en su mayoría de corte fundamentalistas.

He observado la evolución de Partido Republicano y la última ”gran figura”, según sus historiadores, fue Regan; de ahí en adelante ninguno ha servido para nada. Cada ciclo nos trae un candidato con ideologías cada vez más retrogradas, más ultraconservadoras y derechistas.

Es una suerte que al pueblo norteamericano aún le queda algo de cordura y no ha votado por estos candidatos, bueno, excepto en el caso de Bush hijo que aun no entiendo como gano las elecciones del 2004.

Sin embargo los candidatos demócratas tampoco han sido una panacea. Desde la época de Bill Clinton he estado esperando que los demócratas se pongan los pantalones y se enfrenten con decisión a los republicanos y tomen más en serio las reformas que necesita este país para mantenerse como la mayor potencia mundial de todos los tiempos.

La elección de Barack Obama fue un acontecimiento histórico que lleno de esperanza a millones, no solo de norteamericanos, sino de muchas otras personas alrededor del mundo y aunque cumplió con la mayoría de sus promesas electorales, no logró las más importantes.

El cierre de la Base de Guantánamo no acaba de concretarse, Las guerras en el Oriente Medio no terminan, la reforma migratoria aún está pendiente, Obamacare no fue lo que yo esperaba. La reforma a Wall Street fue muy ligera, basicamente no toco nada importante,  La reforma judicial esta ausente y otras mas.

Este país debería estar enfocados en un plan de modernización a gran escala, de convertir todas sus universidades en centro de investigaciones de la máxima calidad y con la más alta tecnología, de hacerle ver a los chinos y a los rusos que no pueden competir con nosotros ni en la economía ni en estándares de vida.

Este país debería enseñarles a sus políticos que sus perretas y peleas ideológicas están desangrándonos y debilitándonos. Debería de enseñarle a las élites que la mejor inversión con máximo retorno quepueden hacer ahora mismo es en nosotros mismos porque la mayoría de los recursos que generan sus riquezas son agotables mientras que la inteligencia y laboriosidad de millones de profesionales es una fuente inagotable de riquezas: “Información es Poder” y que la especulación, tipo casino, de Wall Street está destruyéndonos tambien. Trillones de dólares en deudas en manos de los chino es un arma de doble filo sumamente peligrosa.

Ahí está nuestra mayor fortaleza, en invertir en una economía y en una sociedad del más alto nivel protegida por el ejército más poderoso del mundo.

Hillary Clinton es una opción bastante buena, por lo menos mejor que Trump, pero tampoco debemos esperar mucho de ella, será un poco más de lo mismo. Con Trump tendremos un vendaval destructor, con Hillary, una mañana de verano en el campo.

El proceso de las elecciones en Estados Unidos es todo un espectáculo que más parece un circo que un proceso político. Las televisoras, aunque no quieran reconocerlo, influyen tremendamente en esto con la intención de captar teleaudiencias. La cantidad de dinero que se invierten en este proceso resolvería los problemas alimentarios y de deuda externa de muchísimos países pobres y ese es otro de los factores que no apoyo: la influencia del dinero en las elecciones.

Debería de prohibirse a las corporaciones participar en el proceso electoral. Debería de eliminarse las donaciones superiores a cifras que no sean asequibles a cualquier ciudadano común.

Los actuales partidos tradicionales, el demócrata y el republicano se han quedado pequeños al enorme espectro de ideas que conforma el pueblo norteamericano, estos partidos ya no sirven de recipiente sino de molde porque tienen restringido esas nuevas fuerzas que quieren expresarse y que , según la primera enmienda de la Constitución, tienen derecho de hacerlo.

Cuando la frustración se adueña de la gente y no tienen forma de expresarla se da el abstencionismo, la gente simplemente deja de votar y eso es lo peor que a esta democracia le pueda pasar porque las tendencias conservadoras y fundamentalistas (mayoritariamente formada por personas mayores de 40 años) si participan en las elecciones mientras que las tendencias mas progresistas (formada mayoritariamente por jóvenes menores de 30 años) y  por ende la garantía de que este pais se mantenga en la punta del desarrollo económico y social tiende a la apatía, a no participar porque no se siente representada en esos partidos.

De ahi el surgimiento del fenomeno de Bernie Sanders cuyo mensaje llega a los jovenes y estos han respondido en masa.

Más temprano que tarde aparecerán esos nuevos partidos y en ese momento las elecciones de este país si será un espectáculo digno de ver.

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